domingo, 18 de octubre de 2026

LA BIBLIOTECA COMO UN ESPACIO DE CALMA Y MENTES DIVERSAS: LA REVOLUCIÓN NEUROINCLUSIVA

Todos tenemos claro que la biblioteca debe ser reflejo, impulso y espacio a la sociedad a la que sirve. Así pues, esta sociedad como elemento en desarrollo, con necesidades generales y específicas demanda una atención, un servicio acorde a su pluralidad, a sus características singulares.

Nos centramos en tratar, estudiar e incentivar la inclusión de esa diversidad social, tan maravillosa con la que convivimos, observando a las personas usuarias de diferentes franjas de edad, con distintos niveles de formación para evitar esa alfabetización digital, romper con la brecha digital (y no tan digital), abrir las puertas a toda la comunidad usuaria, asimismo potenciar y ayudar a esa inquietud cultural mediante actividades e iniciativas en la biblioteca; pero hay otro aspecto a tratar y del cual la biblioteca debe actuar y tomar parte: la divergencia.

La diversidad busca la inclusión dentro de un marco común, mientras que la divergencia implica fragmentación, disrupción, ritmos desiguales y la ruptura de trayectorias únicas.

En una sociedad marcada por la divergencia —donde conviven burbujas informativas, velocidades tecnológicas abismales y formas dispares de entender la realidad— la biblioteca no puede seguir operando como un templo del orden homogéneo, como una institución estandarizada, debe evolucionar hacia una plataforma de mediación, resiliencia y pensamiento crítico.




¿Cómo se logra? ¿Por dónde empezar?


La biblioteca no tiene que limitarse a proporcionar acceso a la información sin más, ni tampoco ser únicamente un lugar de estudio, tiene que saber a enseñar a navegar en la discrepancia.

Tecnología

Una primera línea de actuación sería la aplicación de ontologías dinámicas, como por ejemplo, los grafos de conocimiento (Knowledge Graphs), que básicamente son redes semánticas que conectan libros, autores, materias, conceptos como nodos y relaciones para mejorar la búsqueda de información.

El uso de metadatos semánticos e interoperables que sean capaces de conectar visiones contrapuestas de un mismo tema sin imponer una jerarquía (consultar el uso de SKOS, OWL o RDF)

Otra línea sería la biblioteca como auditora y curadora frente a la algoritmización y a la IA.

Por un lado, ser un espacio donde enseñar a desentrañar los algoritmos de recomendación y las respuestas de modelos de lenguaje (LLM), y por otro, intervenir como curaduría ética de contenidos, con la implementación de herramientas de IA en el catálogo para visibilizar rutas alternativas y fuentes divergentes.

Asimismo, contribuir al uso de herramientas de verificación, análisis de procedencia de datos y luchar contra la desinformación y detectar información falsa.





Espacios y medios


Iniciativas que transforman la biblioteca en un refugio inclusivo: salas de estimulación sensorial, horas de "silencio sensorial" para personas dentro del espectro autista.

La accesibilidad ya no es solo quitar escalones o eliminar obstáculos para el movimiento; es rediseñar los espacios y servicios para la diversidad cognitiva y el bienestar mental.

La existencia de distintos espacios: sala de lectura/estudio de silencio absoluto, salas más “vivas” que permitan el tránsito para consultas, luces adaptativas, salas para trabajar en grupo con los medios necesarios para ello, salas de calma o desconexión...

Una nota destacable, se ha demostrado que el proceso de estudio en salas de lectura públicas o bibliotecas físicas ayuda a crear una "presión social positiva" y reduce las distracciones en comparación con el entorno doméstico, para las personas con TDAH.

No sólo debemos tener en cuenta los espacios, la importancia de tener colecciones enfocadas a explicar la neurobiología del TDAH y guías prácticas de gestión emocional para niños, adolescentes y adultos, no sólo para aquellos que tienen en su entorno personas divergentes, sino también para las personas que viven con ello, para ayudar a conocerse mejor, evaluarse y comprenderse. En otras palabras, se debe contar con colecciones para todos.

Contar con “kits” sensoriales en préstamo (auriculares de cancelación de ruido, cojines especializados, incluso en algunas bibliotecas cuenta en préstamo con objetos anti estrés y calma de la ansiedad para persona con hiperactividad, autismo y TDAH, (los llamados fidgets)

Tener un campo de actuación mediante estrategias de animación cultural/social/mental, con la creación de espacios de socialización segura sin juicio, enfocados en el bienestar emocional.






Como conclusión, toda biblioteca en estos tiempos debe construirse con la suma de dos elementos: equidad e interseccionalidad, danto como resultado una armonización espacial e intelectual. De esta suma de los dos elementos, se garantiza el tener un espacio seguro, comprensible y participativo para toda la diversidad cognitiva de la comunidad.




Recursos consultados


SEDIC. (s. f.). De documentos a consultas inteligentes: construir y consultar grafos de conocimiento con LLMs. SEDIC | Sociedad Española de Documentación e Información Científica. https://www.sedic.es/de-documentos-a-consultas-inteligentes-construir-y-consultar-grafos-de-conocimiento-con-llms-articulo-elaborado-por-sedicbot-basado-en-el-articulo-build-and-query-knowledge-graphs-with-l/

Cabannes Michel, N. (19 de mayo de 2025). Literatura para mentes con TDAH: La importancia de la adaptación. EPALE - Plataforma electrónica de aprendizaje de adultos en Europa. https://epale.ec.europa.eu/es/content/literatura-para-mentes-con-tdah-la-importancia-de-la-adaptacion

GNOSS. (s. f.). Grafos de conocimiento. https://gnoss.com/grafo-de-conocimiento

Lescano Borrego, L. E. (29 de julio de 2025). Neurodivergencias en las bibliotecas: más allá de lo visible. LinkedIn. https://www.linkedin.com/pulse/neurodivergencias-en-las-bibliotecas-m%C3%A1s-all%C3%A1-de-lo-lescano-borrego-mdzfe/

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